viernes, 29 de diciembre de 2017

Huanchu Daoren ( Alrededor del 1600 , China)






Quienes viven de manera virtuosa pueden estar afligidos por un tiempo, pero quienes dependen de adular al poder se hallan siempre desamparados. Las personas que han despertado ven lo que está más allá de las circunstancias y reflexionan acerca de la vida y de la muerte, de manera que pueden experimentar pasajeramente la aflicción, pero no el desamparo permanente.

Se considera personas puras de corazón las que no se acercan al poder y a la fama; pero quienes pueden estar cerca sin verse afectadas son las más puras de todas. Se considera personas de espíritu elevado aquellas que ignoran cómo conspirar e intrigar; mas quienes saben cómo hacerlo pero no lo hacen, son las de espíritu más elevado.
Cuando estás oyendo constantemente palabras ofensivas y tienes siempre en mente algún asunto irritante, sólo entonces tienes una piedra de afilar para desarrollar el carácter. Si sólo oyes lo que te agrada y sólo actúas en aquello que te ilusiona, estás enterrando tu vida en un veneno mortal.
El universo es silencioso e inmóvil, pero las obras de la energía nunca descansan, ni siquiera por un instante. El sol y la luna están en movimiento día y noche, pero su luz nunca cambia. Así pues, las personas iluminadas han de tener un sentimiento de urgencia en los momentos de ocio y una actitud de descanso cuando están ocupadas.

Entrada la noche, cuando todo el mundo descansa, siéntate en soledad y observa dentro de tu mente; percibirás entonces cómo desaparece la ilusión y aparece la realidad. En cada una de estas ocasiones ganas un vasto sentimiento de lo que es posible. Una vez que has percibido cómo aparece la realidad, pero que es dificil escapar a la ilusión, te vuelves también más humilde.




Una oruga en la basura es algo sucio, pero se transforma en una cigarra que sorbe rocío en la brisa otoñal. Las plantas enterradas no tienen prestancia, pero se transforman en brillo incendiado a la luz de la luna estival. Así, sabemos que la pureza surge de la impureza, y que la luz nace de la oscuridad.

La diligencia consciente es una virtud, pero si es exagerada no aporta satisfacción y alegría. La sobriedad y la simplicidad son nobles virtudes, pero si son demasiado austeras no servirán para ayudar a los demás.

Cuando los ricos y bien aposentados, que debieran ser generosos, son por el contrario malévolos y crueles, hacen que su comportamiento sea infame y despreciable, a pesar de sus riquezas y posición. Cuando los que son intelectualmente brillantes, que debieran ser reservados, se muestran por el contrario ostentosos, son ignorantes y necios, a pesar de su brillantez.

Los deseos no dañan tanto la mente como la dañan las opiniones. Los sentidos no estorban tanto la iluminación como la estorba el intelecto

Las buenas personas son pacificas no sólo en la acción; sus espíritus son amables incluso en sueños. Las personas malvadas son perversas no sólo en sus acciones; incluso sus voces y risas son perjudiciales.

Si temes que la gente sepa que has hecho algo malo, hay algo bueno en lo malo. Si estás ansioso porque la gente sepa que has hecho algo bueno, entonces hay algo malo en lo bueno.
 

Un suelo con mucho abono produce abundantes cosechas; el agua demasiado clara no tiene peces. Por ello, las personas iluminadas deben mantener la capacidad de aceptar las impurezas y no ser perfeccionistas solitarias.

Incluso un caballo salvaje puede ser domado; hasta un difícil de trabajar acaba siendo moldeado. Si simplemente te relajas y no te agitas a ti mismo no harás ningún progreso. Se ha dicho : “ No es una desgracia tener muchas aflicciones, sería preocupante ninguna aflicción”

Los alimentos exquisitos son drogas que inflaman los intestinos y dañan los huesos, pero no hacen daño si se comen con moderación. Todas las cosas preciosas son portadoras de destrucción y decadencia, pero no son de lamentar si se disfrutan con mesura.

Cuando estás en medio de la adversidad, todo lo que te rodea es una especie de medicina que te ayuda a afinar tu conducta, aunque no te des cuenta de ello. En las situaciones agradables, te enfrentas a armas que te despedazarán, aunque no seas consciente de ello.

Contar con el éxito todavía no alcanzado no es tan provechoso como preservar el trabajo ya realizado. Lamentar errores pasados no es tan útil como prevenir futuras equivocaciones.

La tranquilidad en medio de la quietud no es verdadera tranquilidad; cuando puedes estar tranquilo en medio de la acción, éste es el verdadero estado de la naturaleza. La felicidad en la comodidad no es verdadera felicidad; cuando puedes ser feliz en medio de la adversidad, entonces ves el verdadero potencial de la mente.

Las personas sabias no tienen pensamientos o preocupaciones, mientras que las personas ignorantes no poseen conocimientos; ambas clases de personas pueden ser compañeras de estudios o negocios. Son sólo los intelectuales mediocres quienes piensan demasiado y poseen demasiada información, de manera que tienen mucho en lo que pensar y muchas dudas; como consecuencia, es difícil hacer absolutamente nada con ellos.

La enfermedad de caer en los deseos puede ser tratada, pero la enfermedad de aferrarse a principios abstractos es difícil de curar. Los obstáculos que presentan los acontecimientos y las cosas pueden eliminarse, pero los que presentan los principios sociales son difíciles de eliminar.

Para liberarse de los malvados y los bribones es necesario proporcionales una salida. Si no les dejas ningún escape, serán como ratas atrapadas. Si toda salida les está sellada , roerán todo lo que haya de provecho.

La oscuridad es mala para el mal, la luz es mala para el bien. Cuando el mal es manifiesto, el daño es menor, pero cuando es oculto, grande es su estrago. Cuando el bien es manifiesto poco es su merito, pero cuando está escondido su merito es mayor.

Para quienes meditan sobre sí mismos, cada cosa que encuentran es curativo. Para quienes atacan a los demás incluso el pensamiento es un arma. Lo uno es un camino para iniciar el bien, lo otro es un camino para iniciar el mal. Están tan separados entre si como el cielo y la tierra.

Aunque no te puedas librar del calor, mientras te puedas librar de la preocupación respecto del calor, tu cuerpo estará siempre como en una terraza fresca. Aunque no te puedas liberar de la pobreza, pero te puedas liberar de la tristeza de la pobreza , tu mente vivirá siempre en una morada confortable,
Intenta pensar en lo que eras antes de nacer y también en lo que serás después de morir. Entonces infinidad de pensamientos se calman, dejando serena toda tu esencia; de esta forma, serás capaza de trascender las cosas de manera espontanea y de vivir en un estado anterior a que las cosas tomaran forma.

Cuando nace un niño la madre está en peligro, cuando se amontona el dinero los ladrones observan; así pues ¿qué alegría no conlleva una preocupación? Cuando eres pobre, estas deseoso de ahorrar, si estás enfermo estas deseoso de cuidar tu cuerpo , así pues ¿ qué preocupación no conlleva una alegría? Por ello, las personas de gran realización deben mirar los altibajos como una sola cosa, y permitirse olvidar alegrías y penas.

(Fuente: “Retorno a los orígenes. Reflexiones sobre el Tao”, de Huanchu Daoren; editorial Edaf)


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