domingo, 26 de septiembre de 2010

Jorge García Sabal (Balcarce1946-Buenos Aires1996)





Sitio

Hice bien.
Esta noche tapé la jaula de los pájaros,
dejé sin luz a los peces que dormían
cautivos de un solo ojo, eché
por la escalera, justo en su última vida,
al gato.
Hice todo bien.
Ahora estoy solo y Billie Holiday me dice,
hamacándome, la voz llena de pasto y agria,
un cuento para dormir, un sueño. Ella
dice y cuenta cosas que conozco, hamacándome
suave, solos.
Ahora amanece, es el día para siempre.
Me hamaco. Estoy solo. Hice bien, todo bien.

Tabla rasa, Ediciones del Dock, 1991



Mirada

A veces se mira en el espejo, y se busca;
la tensión de los párpados, la frente intacta,
el desafío de los ojos.
Y sonríe y comprende y a veces llora.

Entonces piensa qué generosa fue la vida
y cuanto de amor y odio tuvo la belleza

a Nadia

Mitad de la vida

En medio del camino
como si nada hubiera pasado
o la vida fuera
el temblor y la sangre de otras batallas
o el eco
de aquello que hubiéramos sido
sin nosotros.


Del libro Mitad de la vida (Editoria Rawson ,1983, Ediciones del Dock 2001)

Soledades


Es confuso lo que uno podría ser
para otro cuando uno no conoce
aquello que oscuramente quiere,
pero sabe que lo perderá;como algo
que no está sino en uno,que hace daño,
pero como uno se hace daño a sí mismo;
que humilla y da miedo.Un miedo
que parece una pregunta de inicio
y despedida;mejor:un permanente adiós.
Es confuso;después uno vive la vida
lleno de miedo ante su piel,un miedo
de murciélago solo encerrado en una casa
de luces,un miedo como una mancha oscura,
otro.
Y pasa el tiempo y de a poco uno
va cambiando palabras intrascendentes
a palabras de búsqueda cada día,y
de a poco quita los espejos,descuelga
los cuadros,vende los muebles de la casa.

Con las puertas arrancadas,las ventanas
abiertas,agachado en un rincón lleno de frío,
uno termina preguntando a uno ¿qué vio?¿qué?
¿quién?

del libro Tabla Rasa,Ediciones del Dock,Buenos Aires,1991.



Todo está por ocurrir y nada es cierto

Todo está por ocurrir y nada es cierto.
Hay aquí zarcillo y calas y violetas
y juncos y árboles altos y raíces
secas alzadas de la tierra, devoradas,
inhóspitas, estirándose al aire, a nada.
Y también frutas y frutos que van y vienen,
puntuales en la sequía, puntuales
en su primitivo ardor. Y también hay aquí
algo que no ocurre, algo, alguna cosa,
cualquiera, que no da paso al ocurrir
y no está bien ni mal: sólo no ocurre.

En fin, quería decir que no hay violetas
ni juncos ni plantas de nada ni sequía
ni ardor. Este lugar es sólo el lugar
del no ocurrir: un sueño aturdido
de voces, raíces, gestos contra la muerte.

De Sutura (1994)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Federico García Lorca (Fuente Vaqueros,1898-camino de Víznar a Alfacar, 1936)




II. Casida de las palomas oscuras


Por las ramas del laurel
vi dos palomas oscuras.
La una era el sol,
la otra la luna.
Vecinitas, les dije:
¿Dónde está mi sepultura?
En mi cola, dijo el sol.
En mi garganta, dijo la luna.
Y yo que estaba caminando
con la tierra a la cintura
vi dos águilas de mármol
y una muchacha desnuda.
La una era la otra
y la muchacha era ninguna.
Aguilitas, les dije:
¿Dónde está mi sepultura?
En mi cola, dijo el sol,
en mi garganta, dijo la luna.
Por las ramas del laurel
vi dos palomas desnudas.
La una era la otra
y las dos eran ninguna.



El poeta pide a su amor que le escriba


Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.