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lunes, 15 de julio de 2019

Fermine Maxence (Albertville, 1968)





Capitulo 7 del libro  "Nieve"




El frío es penetrante
 beso una flor de ciruelo
 en sueños
Sóseki


La nieve posee cinco características princi­pales.
Es blanca.
Hiela la naturaleza y la protege.
Se transforma continuamente.
 Es una superficie resbaladiza.
Se convierte en agua.

Cuando se lo comentó a su padre, éste no vio en ello más que aspectos negativos, como si la extraña pasión de su hijo por la nieve hiciese a sus ojos más aterradora aún la estación invernal.
-Es blanca. Por lo tanto es invisible y no merece existir.
Hiela la naturaleza y la protege. ¿Quién es esa orgullosa para pretender convertir el mundo en estatua?
Se transforma continuamente. Luego no es de fiar.
Es una superficie resbaladiza. Así que ¿quién puede disfrutar resbalando en la nieve?
Se convierte en agua. Lo hace para inundar­nos más en la época de deshielo.

Yuko, en cambio, veía en su compañera cin­co cualidades distintas, que eran un puro deleite para su talento artístico.
-Es blanca. Luego es una poesía. Una poesía de gran pureza.
«Hiela la naturaleza y la protege. Luego es una pintura. La pintura más delicada del
 in­vierno.                   
»Se transforma continuamente. Luego es una caligrafía. Existen diez mil modos de escribir la palabra nieve.
»Es una superficie resbaladiza. Luego es una danza. En la nieve, todo hombre puede creerse funámbulo.
»Se convierte en agua. Luego es una músi­ca. En primavera, troca los ríos y torrentes en sinfonías de notas blancas.

-¿Todo eso es para ti la nieve? -preguntó el sacerdote.
-Representa muchísimo más aún.
Aquella noche el padre de Yuko Akita comprendió que el haiku no bastaría para colmar los ojos de su hijo con la belleza de la nieve.


traducido por
Javier Albiñana