domingo, 25 de diciembre de 2016

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York 1919)




Cristo se bajó
Cristo se bajó
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubiera árboles de Navidad arrancados
con caramelos y estrellas frágiles
 
Cristo se bajó
De Su árbol desnudo
Y huyó a donde
no hubiera árboles de Navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
y rodeados de trencitos de lata
y tíos pesados y creídos
 
Cristo se bajó
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el país
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún Nacimiento de Sears Roebuck
completo con Niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert
 
Cristo se bajó
de Su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belén Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrando por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina
 
Cristo se bajó
de Su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del Radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a los 8:30
con matinés de la Misa del Gallo
 
Cristo se bajó
de Su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
Él espera otra vez
una inimaginable
e imposible
inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas.
 Traducido por Demófilo



Christ climbed down
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and ran away to where
there were no rootless Christmas trees
hung with candycanes and breakable stars
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and ran away to where
there were no gilded Christmas trees
and no tinsel Christmas trees
and no tinfoil Christmas trees
and no pink plastic Christmas trees
and no gold Christmas trees
and no black Christmas trees
and no powderblue Christmas trees
hung with electric candles
and encircled by tin electric trains
and clever cornball relatives
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and ran away to where
no intrepid Bible salesmen
covered the territory
in two-tone cadillacs
and where no Sears Roebuck crèches
complete with plastic babe in manger
arrived by parcel post
the babe by special delivery
and where no televised Wise Men
praised the Lord Calvert Whiskey
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and ran away to where
no fat handshaking stranger
in a red flannel suit
and a fake white beard
went around passing himself off
as some sort of North Pole saint
crossing the desert to Bethlehem
Pennsylvania
in a Volkswagen sled
drawn by rollicking Adirondack reindeer
with German names
and bearing sacks of Humble Gifts
from Saks Fifth Avenue
for everybody’s imagined Christ child
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and ran away to where
no Bing Crosby carolers
groaned of a tight Christmas
and where no Radio City angels
iceskated wingless
thru a winter wonderland
into a jinglebell heaven
daily at 8:30
with Midnight Mass matinees
Christ climbed down
from His bare Tree
this year
and softly stole away into
some anonymous Mary’s womb again
where in the darkest night
of everybody’s anonymous soul
He awaits again
an unimaginable
and impossibly
Immaculate Reconception
the very craziest
of Second Comings



A Coney Island of de mind 
(1958)


La Gata

La gata
se lame una pata y
se recuesta
en el hueco de la biblioteca
yace allí
largas horas
imperturbable como una esfinge
luego gira su cabeza
hacia mí
se incorpora
estira su cuerpo
me da la espalda
nuevamente lame su pata
como si el tiempo real
no hubiera pasado
Y no lo ha hecho
y ella es una esfinge
que posee los tiempos del mundo
en el desierto de su tiempo
Ella
sabe dónde mueren las moscas
puede ver fantasmas
en las partículas del aire
percibir sombras
en un rayo de sol
Ella oye
la música de las esferas
los sonidos que transmiten
los cables
en las casas
y también el zumbido
del universo
en el espacio interestelar
pero siempre
prefiere los rincones hogareños
y el ronroneo de la estufa

Versión de Esteban Moore

The cat

The cat
licks its paw and
lies down in
the bookshelf nook
She
can lie in a
sphinx position
without moving for so
many hours
and then turn her head
to me andrise and
stretch
and turn
her back to me and
lick her paw again as if
no real time had passed
It hasn’t
and she is the sphinx with
all the time in the world
in the desert of her time
The cat
knows where flies die
sees ghosts in motes of air
and shadows in sunbeams
She hears
the music of the spheres and
the hum in the wires of houses
and the hum of the universe
in interstellar spaces
but
prefers domestic places
and the hum of the heater


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