domingo, 11 de marzo de 2018

W.H. Auden (York, 1907 - Viena, 1973)





Blues del funeral

Detengan todos los relojes, corten el teléfono,
Eviten el ladrido del perro con un jugoso hueso,
Silencien los pianos y con sofocados redobles
Traigan el ataúd, dejen venir a los dolientes.

Dejen a los planeadores girar en círculo gimiendo
Escribiendo garabatos en el cielo que digan Él ha muerto,
Pongan crespones alrededor de los blancos cuellos de las palomas,
Dejen a los policías de tránsito usar negros guantes de algodón.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
Mi semana laboral y el descanso del Domingo,
Mi mediodía, mi medianoche, mi charla, mi canción;
Creí que el amor duraría para siempre, estaba equivocado.

Las estrellas no son deseadas ahora; apaguen cada una de ellas:
Envuelvan la luna y desmantelen al sol;
Vacíen el océano y derriben los bosques:
Porque nada bueno puede ocurrir ahora.






Traducción Silvia Camerotto




Funeral blues

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last forever; I was wrong.

The stars are not wanted now; put out every one:
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the woods:
For nothing now can ever come to any good.













 Traducción: Silvia Camerotto

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