lunes, 29 de febrero de 2016

Vilma Sastre (Alpachiri,La Pampa 1950)



Retrato que no fue

                                                           A Vicente, mi abuelo
                        y vi en mis ojos rehacer a las estrellas espléndidas muertes
                                                             Ernesto Carrión

me veo afuera (ya) en la entrada
de bruces sobre el espacio que aún me queda
levanto mi mano próxima al estallido y regresa la aldea
tus faldas alzadas al bailar
tus muslos fuertes entre mis piernas y yo jadeando como de oleajes
rozaré apenas tu preñez y vendrás afanosa
                          con los niños a este sitio ¿de bonanzas?
es cierto pronunciaste palabras (cuántas preguntas)
las suficientes para poblar el mundo
y yo en silencio ¡basta! me repliego en mi propia matriz
(aquí) el cielo fértil las espigas ondulando gajos
en algún sitio tu ceño me muestra el horizonte ¿lo ves?
la llanura vuelve a su sombra ¿dónde está el fondo? y de su sombra
a su aura salitrosa y de su sal afloran dos caldenes (apenas)
hacen falta molinos soy vicente y estaba hecho de otras tierras
no conozco tu dimensión paisaje
salvar los brotes de este suelo así de simple quise
                         soplar aguas (artificio verde)
nos llovieron cenizas siete plagas arriba eructando
un puñado de semillas qué sé yo de vihuelas
de coplas de chimangos menos de pumas
girando en médanos (allá tememos a los lobos)
volvamos a la aldea me dirás en lengua ansiosa mientras
migran las reses brote a brote
varias veces nos miramos hasta cerrar los ojos
con tu boca abierta insistirás pero no puedo irme
no se vuelve es mal agüero dicen las comadronas te nombro
para retenerte Luz
ahora que no me atrevo a girar el rostro
absorto ante una cifra cardinal (esto es el sur)
y caigo en la estirpe del solo que busca el porqué
de un río ajeno creciendo solo en siestas
mientras yo canturreo monte amargo de sorbos (voy fumando
caporal) me acerco al camino monteluna surco la tierra
es tan sencillo mi mano se acopla (ya entro) al disparo
que me redima ahora que llueve y vuelvo a tus faldas
como de oleajes

Del libro " Hacen falta molinos" Editorial Huesos de Jibia 2014
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