domingo, 21 de diciembre de 2014

Conrado Nalé Roxlo (Buenos Aires, 1898 -1971)


Canción de guía

Hay que andar por el mundo
como si no importara.
Sin preguntar el nombre
del pájaro y la planta,
ni al capitán del buque
a dónde lleva agua.

Mirar al otro lado
del que todos señalan,
que es allí donde crece
la rosa inesperada.

Hablar con el herrero
del caballo y la fragua,
pero mirando al fuego
con atenta mirada;
puede que en un silencio
veas la salamandra.

Crear el nombre hermoso
de alguna imaginaria
mujer,y luego todos
preguntarles con ansia
si no la han visto. Acaso
te lleven a su casa.

En la copa vacía
beber con esperanza,
tal vez una divina
locura, el cristal guarda.
Sacar siempre a los ojos
el aire azul del alma
para ver lo que nunca
ven las otras miradas.

esta versión es de la antología "Las cien mejores poesias liricas argentinas"

Epitafio para un poeta

No le faltaron excusas
para ser pobre y valiente.
Supo vivir claramente.
Amó a su amor y a las Musas.
Yace aquí como ha vivido,
en soledad decorosa.
Su gloria cabe en la rosa,
que ninguno le ha traído.

Vita Nova

Eran tristes mis pensamientos
Como cuadra al adolescente
Que no ve cumplirse fielmente
Las maravillas de los cuentos.

Se me había perdido el hada
La mujer aun no venia,
Y en una gris melancolía
Iba mi vida desolada

Mas , temerosa de que alguna
Boca riera mi fracaso,
Cubrí con traje de payaso
Mi alma triste como la luna.

Y de mi pecho doloroso
Saque para otros la alegría,
Como en una cueva sombría
Vida dorado y generoso.

Pero una tarde vi caer
Las rosas falsas de mi frente
Y me hallé grave y transparente
Para los ojos de mujer.

Y después de un temor profundo
Igual que Dios al primer hombre
El amor me reveló el nombre
De todas las cosas del mundo.


del libro "Claro Desvelo"
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