sábado, 6 de septiembre de 2014

Marin Sorescu (Bulzeşti 1936, Bucarest 1996)


He vendado

Vendé los ojos de los árboles
Con un pañuelo verde
Y dije: búsquenme.

Y los árboles me hallaron en seguida
Con una carcajada de hojarasca.

Vendé los ojos de los pájaros
Con pañuelo de nubes
Y dije: búsquenme.

Y me hallaron los pájaros
Con un trino.

Vendé los ojos de la tristeza
Con una sonrisa,
Y me halló la tristeza al día siguiente
En un amor.

Vendé los ojos del sol
Con mis noches
Y dije búsquenme.
Allí estás, dijo el sol,
Detrás de ese tiempo,
No te ocultes más.
No te ocultes más
Me dijeron todas las cosas
Y todos los sentimientos
A los que intenté vendar los ojos.






Ajedrez

Yo juego un día blanco,
él juega un día negro.
Yo avanzo con un sueño,
él me lleva a la guerra.
Él me ataca los pulmones,
yo pienso un año en el hospital,
hago una combinación brillante
y le gano un día negro.
Él juega una desgracia
Y me amenaza con el cáncer
(que por ahora anda en forma de cruz),
mas yo le pongo por delante un libro
y lo obligo a una retirada.
Le gano otras cuantas piezas,
pero mira, la mitad de mi vida
está fuera de juego.
-¡Oh!, le daré jaque a tu rey y perderás el optimismo,
me dice él.
-No es nada, bromeo yo,
pues hago el enroque de los sentimientos.
Detrás de mí la esposa, los hijos,
el sol, la luna y los otros mirones
tiemblan ante cualquier jugada mía.

Yo enciendo un cigarrillo
y sigo la partida.


Shakespeare

Shakespeare creó el mundo en siete días.
En el primero hizo el cielo, los montes, los abismos
Del alma.
En el segundo hizo los ríos, los mares, los océanos
Y demás sentimientos,
Y se los entregó a Hamlet, Julio César , Cleopatra y Ofelia,
A Otelo y otros,
Para que se enseñorearan en ellos con sus sucesores
Por los siglos de los siglos.
El tercer día reunió a todos los hombres
Y les enseñó los gustos:
El gusto de la felicidad, el gusto del amor, el gusto
De la desesperación,
El gusto de los celos, el gusto de la gloria.
Entonces fue que negaron unos individuos que se habían retrasado.
El Creador les acarició, compasivo, la cabeza,
Y les dijo que no les quedaba sino hacerse
Críticos literarios
Y negar su obra.
El cuarto y el quinto día los reservó a la risa.
Liberó a los payasos
Para que hicieran sus cabriolas
Y dejó a reyes, emperadores
Y otros infelices divirtiéndose.
El sexto día solucionó unos problemas administrativos:
Desencadenó una tormenta,
Enseñó al rey Lear
Cómo llevar su corona de paja.
Habían quedado algunos desechos del génesis
Y creó a Ricardo III.
El séptimo día echó una mirada para ver si le quedaba algo por hacer.
Los directores de teatro ya habían llenado la tierra con carteles,
Y Shakespeare consideró que después de tanto esfuerzo
Valía la pena ver también él un espectáculo.
Pero antes de esto, sintiéndose sumamente agotado,
Se fue a morir un poco.

Versión de Omar Lara


Shakespeare


Shakespeare a creat lumea în sapte zile.

În prima zi a facut cerul, muntii si prapastiile sufletesti
În ziua a doua a facut rîurile, marile, oceanele
Si celelalte sentimente –
Si le-a dat lui Hamlet, lui Iulius Caesar,
lui Antoniu, Cleopatrei si Ofeliei,
Lui Othelo si altora, Sa le stapîneasca, ei si urmasii lor,
În vecii vecilor.
În ziua a treia a strîns toti oamenii
Si i-a învatat gusturile:
Gustul fericirii, al iubirii, al deznadejdii,
Gustul geloziei, al gloriei si asa mai departe,
Pîna s-au terminat toate gusturile.

Atunci au sosit si niste indivizi care întîrziasera.
Creatorul i-a mîngîiat pe cap cu compatimire,
Si le-a spus ca nu le ramîne de cît sa se faca
Critici literari
Si sa-i conteste opera.
Ziua a patra si a cincea le-a rezervat rîsului.
A dat drumul clovnilor
Sa faca tumbe,
Si i-a lasat pe regi, pe împarati
Si pe alti nefericiti sa se distreze.
În ziua a sasea a rezolvat unele probleme administrative:
A pus la cale o furtuna,
Si l-a învatat pe regele Lear
Cum trebuie sa poarte coroana de paie.
Mai ramasesera cîteva deseuri de la facerea lumii
Si l-a creat pe Richard al III-lea.
În ziua a saptea s-a uitat daca mai are ceva de facut.
Directorii de teatru si umplusera pamîntul cu afise,
Si Shakespeare s-a gîndit ca dupa atîta truda
Ar merita sa vada si el un spectacol.
Dar mai întîi, fiindca era peste masura de istovit,
S-a dus sa moara putin.

Capricho

Cada atardecer
Recojo entre los vecinos
Todas las sillas disponibles
y leo versos para ellas.

Las sillas son extremadamente receptivas
A la poesía
Si uno sabe ordenarlas.

Todo esto
Me emociona
Y durante varias horas
Les cuento
Qué bellamente murió mi alma
Durante el día.

Nuestros encuentros
Son generalmente sobrios,
Sin entusiasmos
Inútiles.

De cualquier modo
Significa que cada uno
Ha cumplido con su deber
Y podemos seguir
Adelante.

Versión de Omar Lara

Desdoblamiento

En la noche alguien pasea con mis ropas
Y las lleva puestas.
En la mañana observo en los zapatos barro fresco.
¿Quién tendrá un modo de andar parecido a mi andar?

Desde cierto tiempo ha empezado
A vestirse también con mis pensamientos.
Cuando despierto ya no los encuentro jamás
Dónde los habré puesto.

Están usados, cansados, con ojeras alrededor de los ojos,
Se ve a las claras que alguien estuvo pensando con ellos
Toda la noche.

¿Quién tendrá un alma parecida a mi alma?

Versión de Omar Lara

El camino

Pensativo, las manos a la espalda,
voy por la vía férrea
el camino más recto
posible.

Detrás, a toda velocidad
viene un tren
que nada sabe de mí.

Este tren - Zenón el viejo me es testigo -
jamás me alcanzará,
pues yo siempre tendré una ventaja
frente a las cosas que no piensan.

Incluso si con brutalidad
pasara sobre mí,
siempre habrá un hombre
que camine ante él
pensativo,
las manos a la espalda.

Como yo ahora
frente a este negro monstruo
que se acerca a una velocidad espantosa,
y que no me dará alcance
jamás.

Versión de Omar Lara
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